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LA IGLESIA DE SAN CIPRIANO
La Iglesia parroquial de San Cipriano es la
construcción más turística de que dispone Cobeña. Está situada en la
Plaza de la Villa, centro del municipio y lugar por donde discurre
la vida de Cobeña. Fue declarada Bien de Interés Cultural con
categoría de Monumento según decreto de 10 de octubre de 1996.
La Iglesia San Cipriano es una construcción de la segunda mitad del
siglo XVI, siguiendo las trazas del gótico de transición, al que se
hicieron reformas en el siglo XVII, no obstante existía un templo de
más antigüedad con la misma advocación y que se derribó en el año
1588.
La fábrica de la iglesia pasó por distintas manos en un periodo de
cincuenta años. Los tres primeros responsables fueron vascos, algo
frecuente en el desarrollo arquitectónico del siglo XVI. La traza se
debe al maestro Martín Górnica, al que le suceden Pedro de Gonechea
y Juan García de Carranza. En 1609 Valentín de Ballesteros se
encarga de la torre. Finalmente, Gaspar de la Peña interviene en las
bóvedas hacia 1668.
La iglesia de San Cipriano se encuadra en la tipología de iglesia
columnaria de salón, de planta rectangular con tres naves, tres
tramos y cabecera rectangular plana en la que se levanta la torre,
toda ella construida con cantos rodados en capas de sillería y
encintada en ladrillo. No se llegó a cubrir con crucería, aunque los
estribos del fondo de la cabecera en el exterior están en diagonal,
indicando que fueron concebidos para sostener el empuje de bóvedas
de crucería.
Los elementos sustentables debieron ser columnas toscanas, embebidas
en las naves. Las naves se separan con arcos de medio punto
sostenidos por dichas columnas y pilares. La iglesia está cubierta
con bóvedas vaídas, excepto la sacristía, que lo hace con bóveda de
crucería. La trabazón de los sillares de las columnas es perfecta.
Se abren portadas a los pies y laterales. Las del lado de la
Epístola y de los pies son sencillos arcos de medio punto. La
principal es abierta bajo en gran portal en arco de medio punto
entre los contrafuertes de la iglesia, en estilo herreriano con
pilastras pareadas y hornacina coronada por frontón. Esta portada se
restaura en 1833, sustituyendo primitivos machones de ladrillos por
nuevos sillares.
En el interior, el coro se sitúa a los pies en alto ocupando las
tres naves sobre arco escarzado, siendo construcción del siglo XVII.
En los muros exteriores lo correspondiente a la obra del siglo XVI
es en sillería, con ventanas de arco de medio punto y estribos
rectilíneos y a la del siglo XVII le corresponden cadenas de
sillarejo entre hiladas de sillares con ventanas rectangulares y
estribos de remate curvilíneo.
La torre, está construida con sillares y tiene tres cuerpos en el
último de sus cuatro tramos, muestra pilastras toscanas pareadas,
enmarcando arcos de medio punto. El capitel sigue el modelo de
capitel herreriano en pizarra. En 1726 fue preciso renovar la
pizarra.
La portada se localiza en el lado derecho y sigue el estilo
renacentista de influencia herreriana.
Durante la guerra civil se quemaron los retablos primitivos.
Entre las obras de escultura citaremos la imagen del Santísimo
Cristo del Amparo.
Hay que destacar la pila bautismal, interesante pieza gótica
decorada en arquillos, que provenía del antiguo templo derribado en
1588, realizada en piedra caliza (112 centímetros de diámetro por
117 centímetros). Como dato curioso, la grieta que se aprecia en la
actualidad en la misma, ya existía en 1555, cuando el visitador
ordena que, como no retiene el agua, se ponga un recipiente de
vidrio o cerámica en su interior para que esté siempre llena.
Recientemente han sido terminadas las obras de restauración del
interior de la Iglesia, arreglo de la cubierta, pizarras y limpieza
de sus fachadas de piedra.
 
LA DEHESA DE COBEÑA
En el entorno de Cobeña encontramos la Dehesa, que dada su extensión
supone una zona de especial protección.
La Dehesa es un campo de propiedad municipal que en tiempos pasados
su función principal era abastecer de pastos a la cabaña ganadera
del pueblo: lanar, vacuno, porcino, etc.. Es un sitio idóneo para el
pastoreo por la calidad y cantidad de pasto que produce y los
múltiples manantiales y humedales de que dispone. Tenía un corral de
obra en forma circular de tamaño de una plaza de toros con caseta de
guarda donde por la noche se protegía al ganado.
Encontramos que disponía también de un estanque de forma
circular con pozo donde los vecinos podían sembrar huertas,
actualmente en ruinas, que se quiere restaurar próximamente.
También había una fuente abrevadero, actualmente restaurada, llamada
la fuente de la Dehesa, compuesta de dos pilones altos para vacas y
dos pilones bajos para ovejas, con un caudal de agua bastante
generoso.
También abastecía de leña, compuesta principalmente de retama, a los
vecinos del municipio.
La Dehesa contiene una gran variedad de especies arbóreas como son
el álamo negro, chopo, salgas, álamo blanco, arce negundo, acacias,
olmos, fresnos, moreras y pino, que ha sido repoblado en los últimos
años. Existe una gran cantidad de arbustos como son tomillo,
retamas, zarzales, majuelos, tomillos, etc. que a la vez de dar un
formidable aspecto paisajístico cumplen la función de dar cobijo,
protección y alimento a la fauna cinegética que aquí se encuentra.
Desde el punto de vista de la fauna, propio de los cultivos de
secano, son las aves esteparias, que tienen protección legal
determinada por una zona de especial protección de aves (ZEPA),
denominada estepas cerealistas del río Jarama.
Encontramos un importante núcleo de avutardas junto con ortegas,
gangas, sisón, alcaraván, aguilucho canizo, lechuzas, búhos, tordos,
chovas, águila perdicera, cernícalos, autillos, cornejas, paloma
torcaz, etc.
Destacan dentro de este ecosistema especies de interés cinegético
como la perdiz, la codorniz, la paloma torcaz, paloma común, la
liebre y sobre todo el conejo, siendo la caza menor muy importante.
Debido a la gran cantidad de conejos, han proliferado familias de
zorros y también se puede ver algún que otro gamo y jabalí de paso.
Se pueden realizar diversas excursiones rodeados de naturaleza, en
bicicleta, a caballo o andando. También pueden acercarse a la charca
de los patos donde se encuentran sillas y mesas para pasar el rato o
llegar al Polideportivo Municipal por el paseo peatonal iluminado.

MANANTIAL BARRANCO DEL AGUA
Situado en la carretera de Belvis, encontramos el Manantial del
Barranco del Agua, donde el agua es considerada como una de las más
saludables de la Comunidad.
La fuente que hay actualmente se construyo en 1918 según consta en
una de sus paredes, aunque antes que ésta ya existía otra más
modesta desde tiempos inmemorables, según cuentan los viejos del
pueblo. Su fin principal fue tener agua fresca para el ganado y los
trabajadores del campo. Esta fuente ha sido restaurada por la
Concejalía de Medio Ambiente en el verano del 2004 acondicionando su
entorno para el uso y disfrute de los vecinos de Cobeña y de otros
lugares, dispone de mesas bancos, papeleras y más adelante se pondrá
más arbolado.

Ese lugar escondido y bonito es visitado por numerosas personas que buscan los
beneficios de dicha agua. Es un lugar muy apreciado por los vecinos
de Cobeña por el servicio que presta al tener en el campo agua para
personas y animales y además de excelente calidad y pureza.

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